¿Debo preocuparme si mi hijo usa chupete?


La palabra chupete significa pacificador y se refiere a un objeto que tranquiliza y calma. Y con ese propósito, la mayoría de los padres empieza a introducir el chupete en la vida cotidiana de los bebés.

Cuando un niño introduce la tetina del chupete en la boca y lleva a cabo la succión no nutritiva, los dientes centrales inferiores se desvían paulatinamente hacia dentro, mientras que los del maxilar superior, tienden a separarse y sobresalir hacia fuera. Con el tiempo los caninos chocan entre sí y se produce la mordida abierta. Además la succión pone en funcionamiento una serie de músculos de la cara que, junto con la posición de la lengua, hacen que aparezcan cuadros de mordida cruzada. Si el hábito no perdura, estas alteraciones suelen revertir por sí solas.

El chupete es un analgésico muy eficaz en procesos dolorosos y los efectos perjudiciales que ejerce sobre el correcto alineamiento de los dientes son pasajeros, siempre que el hábito desaparezca antes de los 3 años de edad.